Más de la mitad de los chicos en pobreza y una deuda que ya es estructural

Un informe de la UCA revela que el 53,6% de niños y adolescentes no cubre necesidades básicas. La leve mejora estadística no cambia el fondo: carencias en salud, educación y alimentación configuran una crisis social profunda que condiciona el futuro del país.
Actualidad 22 de abril de 2026

NOTA POBREZA INFANTIL En la Argentina de hoy, más de la mitad de los chicos crece en la pobreza mientras el poder político mira al mundo en busca de épica y respaldo simbólico. Según la UCA, el 53,6% de niños y adolescentes no cubre necesidades básicas, una cifra que duele más cuando se la contrasta con una agenda que parece tener otras prioridades. La escena es incómoda: mientras en Jerusalén se llora frente al Muro de los Lamentos, en el conurbano y en cada rincón del país la infancia atraviesa carencias profundas que no admiten metáforas. No se trata solo de ingresos bajos, sino de una pobreza que se mete en la salud, la educación y el ánimo de una generación entera. Porque cuando un chico deja de comer bien, de aprender o de proyectar, no hay relato que alcance: hay una herida estructural que define el presente y condiciona todo el futuro.

Más de la mitad de los niños y adolescentes permanece en la pobreza en la Argentina, según los datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) con cierre en diciembre de 2025. El informe muestra que el 53,6% de los chicos entre 0 y 17 años no cubre sus necesidades mínimas de alimentación y ambiente social.

El trabajo de la UCA señala que, en comparación con los picos registrados en los últimos años, hubo una leve reducción de la pobreza infantil, lo que podría interpretarse como un dato positivo en términos estadísticos. Sin embargo, ese descenso convive con una situación social todavía frágil, en la que millones de chicos continúan creciendo en condiciones de vulnerabilidad.

La combinación de ingresos insuficientes, empleo precario en los hogares y dependencia de asistencia estatal configura un escenario en el que la mejora de los indicadores no se traduce necesariamente en una mejora real de las condiciones de vida. En otras palabras, baja la pobreza medida por ingresos, pero se mantienen —e incluso se profundizan— otras carencias. En ese marco, el informe también advierte sobre déficits en áreas clave como salud, nutrición y acceso a servicios, lo que refuerza la idea de una pobreza más compleja que excede lo estrictamente económico.

La serie que presenta la UCA muestra que la mejor situación se observó en 2011 cuando la pobreza de este conjunto se redujo a 35,7%.

Los primeros saltos se dieron en 2018 (51,7%) y desde 2020 el porcentaje de chicos pobres se mantuvo por encima de 60%. La baja de la inflación y la política de ingresos sociales del gobierno de Milei modificaron la tendencia.

La UCA presentó este miércoles los resultados del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia correspondientes al periodo 2010-2025.

El trabajo señaló que la cantidad de hogares que tienen niños y adolescentes entre sus miembros decrece de manera sistemática.

En 1991: el 56% de los hogares tenía miembros menores de 18 años mientras que en 2022 ese valor se redujo al 44%.

Para 2025, se proyectó que todas las jurisdicciones del país estarán por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 hijos por mujer.

El informe añade que el 42% del conjunto de chicos pobres vive en condiciones de insuficientes de saneamiento de vivienda, donde se incluye por ejemplo tratamientos de residuos y cloacas. Otro dato relevante es que el 61,2% no tiene cobertura médica a través de obra social, mutual o prepaga.

La situación se agrava cuando se observa que el 82% no realiza actividades culturales extra escolares. A su vez, el 18% presentó síntomas de tristeza o ansiedad, según sus adultos de referencia.

La incidencia es mayor en la adolescencia (21,2%) y, dentro de este grupo, las mujeres adolescentes superan en riesgo a los varones (24,7% frente a 18%).

Las desigualdades sociales son marcadas: el estrato muy bajo (20,7%) registra el doble de probabilidades de experimentar malestar emocional que uno del estrato medio alto (10,6%). Además, la tristeza o ansiedad aumenta en un 46% la probabilidad de no aprender mucho en la escuela.

En lo que respecta a la formación, apenas la mitad tiene una computadora en la casa y solo el 16% tiene acceso a internet. Por otra parte, sólo el 6,3% de los chicos escolarizados recibe algún tipo de ayuda económica para estudiar.

La casa de estudios también presentó otros indicadores que dan cuenta de la crisis multidimensional que atraviesan los niños de entre 0 y 17 años.

Entre ellos, se encuentra que el 19,8% dejó de asistir al médico, al odontólogo o a ambos por problemas económicos durante 2025. “La atención odontológica es la más postergada, lo que evidencia una deuda histórica de las políticas sanitarias con la salud bucal, a pesar de su impacto en la nutrición, la autoestima y la calidad de vida”, remarcó el informe.

Tuñón explicó que más allá de la falta de recursos, existe una problemática estructural en la oferta del sistema de salud.

En cuanto a las condiciones habitacionales, hay avances de largo plazo, pero persisten déficits estructurales: en 2025, el 18,1% de los niños y adolescentes residía en viviendas precarias y el 20,9% en situación de hacinamiento. A su vez, el acceso a servicios básicos continúa siendo una deuda importante: el 42% se encuentra en hogares sin saneamiento adecuado.

Por otra parte, el 37,5% de dicho rango etario enfrenta privaciones en vestimenta. Además del déficit material, se evidencian efectos emocionales por este motivo.

En este marco, Tuñón puso foco en la caída de la natalidad, que, más allá de la tendencia global, constituye otra señal de los efectos que la crisis social generó en las decisiones familiares.

En 1991, el 56% de los hogares tenía niños y adolescentes menores de 18 años; según el censo de 2022, ese valor se redujo al 44%. Esto refleja una baja sostenida de la fecundidad, que se ubicó en 1,4 hijos por mujer en 2022, inferior al umbral de reemplazo (2,1).

En la Argentina actual, la pobreza infantil no es un indicador más: es el núcleo de una crisis que se vuelve estructural. Más del 53% de los chicos no accede a condiciones básicas mientras la discusión pública se desplaza hacia otros escenarios, más lejanos que urgentes. La tensión es evidente: una economía que intenta ordenar variables macro convive con una realidad social que no logra recomponerse. La baja leve en las estadísticas no alcanza a modificar lo esencial, porque detrás persisten déficits en salud, educación y alimentación que condicionan el desarrollo. La infancia no espera ciclos económicos ni discursos: crece hoy, en condiciones que marcan para siempre. Cuando más de la mitad de una generación arranca desde atrás, el problema deja de ser coyuntural y pasa a ser una definición de país.

  

Te puede interesar
NOTA CLASE MEDIA

Ser clase media en el AMBA exige cada vez más ingresos: una familia necesitó $2,45 millones en mayo

Actualidad 09 de junio de 2026
Aunque los valores corresponden a la Ciudad de Buenos Aires, funcionan como una referencia para todo el AMBA. Según el IDECBA, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $2,45 millones para ser considerada de clase media, mientras que requirió más de $1,55 millones para no ser pobre y $844 mil para no caer en la indigencia. Las canastas básicas volvieron a subir por encima de la inflación mensual.
NOTA DEUDAS

Más de 5 millones de argentinos ya no pueden pagar sus deudas y la mora alcanza niveles récord

Actualidad 09 de junio de 2026
Unos 5,3 millones de personas acumulan más de tres meses de atraso en sus créditos y representan casi el 27% de quienes tienen financiamiento activo. El fenómeno golpea con más fuerza a jóvenes, sectores de menores ingresos y municipios del conurbano bonaerense, reflejando el deterioro de los ingresos familiares en una economía donde cada vez más hogares utilizan el crédito para sostener gastos cotidianos.
 
NOTA REFORMA LABORAL

El Gobierno avanza sobre 150 convenios colectivos y abre una nueva pulseada con los sindicatos

Actualidad 09 de junio de 2026
La reglamentación de la reforma laboral obliga a revisar acuerdos colectivos vencidos y habilita a la Secretaría de Trabajo a convocar en los próximos 30 días a gremios y cámaras empresarias. La Casa Rosada busca modernizar normas laborales diseñadas para otra economía, mientras la CGT denuncia una avanzada sobre derechos adquiridos y anticipa nuevos focos de conflicto.
NOTA HARARI

Harari cuestionó el plan de Milei para crear corporaciones manejadas por inteligencia artificial

Actualidad 09 de junio de 2026
El reconocido historiador israelí advirtió que otorgar personalidad jurídica a entidades controladas por inteligencia artificial podría abrir la puerta a una inédita concentración de poder económico y político. Javier Milei defendió la iniciativa y respondió que la humanidad atraviesa una nueva etapa tecnológica comparable a las grandes transformaciones que dieron origen al capitalismo moderno.
Ranking
NOTA REFORMA LABORAL

El Gobierno avanza sobre 150 convenios colectivos y abre una nueva pulseada con los sindicatos

Actualidad 09 de junio de 2026
La reglamentación de la reforma laboral obliga a revisar acuerdos colectivos vencidos y habilita a la Secretaría de Trabajo a convocar en los próximos 30 días a gremios y cámaras empresarias. La Casa Rosada busca modernizar normas laborales diseñadas para otra economía, mientras la CGT denuncia una avanzada sobre derechos adquiridos y anticipa nuevos focos de conflicto.
3 PRINCIPAL

Preocupación en Berisso: a plena luz del día, un hombre atacó con una bomba molotov la sede del Concejo Deliberante

Región09 de junio de 2026
Si bien no hubo víctimas ni destrozos que lamentar, le hecho fue considerado de gravedad por las autoridades del cuerpo Deliberativo. Minutos más tarde, el autor del ataque fue detenido. Desde La Plata, el bloque Pro repudió el ataque y presentó un proyecto de Decreto para expresar su postura. El intendente Fabián Cagliardi optó por el silencio en sus redes sociales.