---
canonical_url: "https://capital24.com.ar/contenido/15121/milei-habla-de-una-opereta-pero-la-morosidad-familiar-ya-enciende-alarmas-en-el-"
title: "Milei habla de una \"opereta\", pero la morosidad familiar ya enciende alarmas en el sistema"
article_type: "Article"
description: "El Gobierno celebra el primer freno de la mora en 19 meses, pero el CEC advierte que ventas de deuda, refinanciaciones y casi 800.000 deudores irrecuperables esconden parte del problema. La medición ampliada ya alcanza el 15,05%."
main_image: "https://capital24.com.ar/download/multimedia.normal.83b76a7a80378dff.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-08-25T21:52:00-03:00"
date_modified: "2026-08-25T21:53:16-03:00"
category_name: "Actualidad"
category_url: "https://capital24.com.ar/categoria/1/actualidad"
---

# Milei habla de una "opereta", pero la morosidad familiar ya enciende alarmas en el sistema

![NOTA ECONOMÍA](/download/multimedia.normal.83b76a7a80378dff.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)La discusión sobre la morosidad de las familias argentinas dejó de ser una pelea de porcentajes para convertirse en un problema económico y político. Javier Milei calificó el tema como una "opereta" y el Gobierno sostiene que el freno observado en junio, demuestra que el deterioro comenzó a ceder. Pero cuando se abre la estadística aparecen señales bastante menos tranquilizadoras: deudas que salen de los balances bancarios sin haber sido pagadas, refinanciaciones crecientes y cientos de miles de clientes clasificados como irrecuperables.

El dato oficial que alimentó el optimismo fue una baja de apenas una décima en la mora del crédito privado durante junio, después de 19 meses consecutivos de aumento, según el seguimiento de la consultora 1816. El problema es confundir una mejora del indicador con una mejora equivalente en el bolsillo del deudor. El Centro de Estudios de la Ciudad (CEC) reconstruyó el recorrido de esas obligaciones y encontró que parte puede dejar de contabilizarse como mora bancaria aunque la familia siga debiendo exactamente lo mismo.

La magnitud previa tampoco permite hablar de un episodio menor. Según CEC, en enero de 2025 había alrededor de un millón de personas con atrasos superiores a 90 días. En mayo de 2026 ya eran 2,4 millones. En apenas dieciséis meses, el universo creció a más del doble. Junio produjo la primera reducción, cercana al 2%, unas 60.000 personas. Es una señal que merece atención, pero todavía demasiado pequeña frente al tamaño del deterioro acumulado.

**Cuando la deuda desaparece del banco, pero no de la casa**

Hay tres movimientos que explican buena parte de la discusión. El primero es la venta de carteras morosas. Durante 2026, de acuerdo con el relevamiento del CEC, los bancos transfirieron más de 75.000 carteras a fideicomisos y compañías de cobranza. La deuda cambia de dueño y sale de la estadística bancaria tradicional. Para quien recibe llamados reclamando el pago, sin embargo, la diferencia es bastante menos académica.

El segundo mecanismo tiene mayor peso. Cuando una obligación está completamente previsionada puede ser enviada a partidas fuera de balance. En junio había cerca de 800.000 personas clasificadas como irrecuperables bajo ese esquema, unas 170.000 más que en mayo. El salto fue del 25% en un solo mes y representó alrededor de $650.000 millones adicionales. Contablemente el banco reconoce que difícilmente cobrará; económicamente, el hogar no recuperó por eso capacidad de pago.

Por eso las dos mediciones empiezan a separarse. Según el CEC, la mora bancaria considerada "limpia" pasó de 11,05% en abril a 11,99% en junio y comenzó a estabilizarse. Pero al sumar obligaciones desplazadas hacia otros conceptos y deuda vendida al mercado secundario, el indicador subió de 13,48% a 15,05%. La brecha entre ambas mediciones pasó de 2,44 a 3,06 puntos porcentuales.

**El problema no es estadístico: son ingresos contra deudas**

El propio Banco Central aporta otra pieza incómoda para la interpretación optimista. Según recoge el informe, la mejora relativa de junio estuvo vinculada principalmente a que el volumen total del crédito creció más rápido que la cartera irregular. Es matemática financiera elemental: si aumenta el denominador, el porcentaje puede bajar aunque el problema alojado en el numerador siga siendo considerable.

Pero allí aparece el punto que la explicación oficial esquiva. Una familia no entra en mora porque una estadística sea hostil al Gobierno. Entra en mora cuando sus ingresos disponibles dejan de alcanzar para cubrir simultáneamente alimentos, servicios, alquiler, transporte y cuotas. Un trabajo de la Universidad Austral y EcoGo citado por el CEC ya había advertido que la mora familiar se multiplicó por cinco en un año. La discusión, entonces, no puede reducirse a determinar quién construyó el gráfico más conveniente.

Además, cuando el fenómeno alcanza millones de personas deja de ser una suma de problemas privados. La mora deteriora balances, endurece las condiciones crediticias, obliga a refinanciar, aumenta previsiones y puede terminar restringiendo nuevos préstamos. A su vez, las familias endeudadas recortan consumo para pagar obligaciones, lo que golpea al comercio y a las pymes que dependen del mercado interno. El circuito se retroalimenta: menos ingreso genera deuda, la deuda comprime consumo y menos consumo debilita actividad y empleo.

El Gobierno puede discutir metodologías, cuestionar interpretaciones y celebrar que junio haya interrumpido 19 meses de crecimiento de la mora. Lo que no puede hacer es convertir una décima favorable en certificado de alta. Las deudas vendidas siguen siendo deudas, las refinanciadas deben pagarse y las castigadas contablemente continúan teniendo una persona del otro lado. En economía real, sacar una obligación de una planilla no devuelve plata al bolsillo. Y cuando millones necesitan aire al mismo tiempo, el problema deja de ser una "opereta": empieza a parecerse demasiado a una advertencia.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
