
Transporte, tarifas, prepagas, alquileres y combustibles aumentan en simultáneo bajo esquemas de indexación y quita de subsidios. Con inflación aún firme, el impacto se acumula y redefine el consumo cotidiano en el AMBA.



El proyecto aún no es ley, ya que deberá ser debatido y sancionado por la Cámara de Diputados.
Entre los principales cambios se incluyen la posibilidad de extender la jornada laboral, reducir cargas patronales y limitar ciertos derechos sindicales, puntos que generaron fuerte rechazo gremial.












