Desregulación total de la economía por decreto: reforma laboral, jubilatoria, alquileres en dólares y privatización de todas las empresas del Estado

Javier Milei busca transformar todos los aspectos económicos y que aspira se convierta en un nuevo pacto social. El camino que pretende recorrer y los plazos para que se ponga en marcha.

Política 15 de diciembre de 2023
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El presidente empieza a transitar el tiempo de descuento para dar a conocer el decreto de necesidad y urgencia y una batería de leyes que producirán un impacto nunca visto antes en la economía argentina.

La norma invoca que existe una situación de necesidad para destrabar, con urgencia, todas las regulaciones que asfixian el desarrollo y también defiende que es necesario avanzar por DNU en lugar de hacerlo con un proyecto de ley, porque el Congreso no está en sesiones ordinarias Instalarán la idea de que no hay otro camino posible ante la situación crítica que vive el país.

Recién después de que Javier Milei firme y publique el DNU en el Boletín Oficial, entonces sí dictará un decreto ordinario para convocar a sesiones extraordinarias. Pero para que comiencen, falta aún constituir todas las comisiones, tarea que fue delegada en manos de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados.

Una vez concluida esa tarea, Milei enviará a Diputados tres paquetes de leyes, que incluirán una amplia reforma impositiva (Ganancias, blanqueo de capitales); algunas normas sobre desregulación, adicionales a las que están incorporadas al DNU, y la reforma electoral (Boleta Única y supresión de las Paso), que deben tramitar por una ley separada porque la Constitución nacional establece que no se aprueban por mayoría simple sino absoluta.

El decreto de necesidad y urgencia desregula absolutamente todas las leyes argentinas: desde las sociedades del Estado, que las transforma en Sociedades Anónimas para poder privatizarlas; la desregulación del Estado; las leyes de empleo público y de comunicación audiovisual; el régimen de obras sociales y también los contratos de alquiler.

Después que el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo diera a conocer las primeras medidas económicas, entre las que se incluyó una devaluación del peso de 54%, el Presidente sabe que viene por delante una época muy dura, de alta inflación y atraso salarial.

Es decir, recesión, caída de las ventas y de la actividad económica, con los consiguientes despidos. Es decir, pérdida de empleo y un aumento transitorio, en lo inmediato, del índice de pobreza.

Las medidas contenidas en el DNU seguramente traerán a varios sectores un dolor que a esta altura parece inevitable. Y Milei está dispuesto a poner sobre la mesa todo su capital político.

El documento de aproximadamente 250 páginas que incluye la desregulación económica, modifica la Ley de Defensa de la Competencia, transforma la Ley de empleo público y modifica el Código Civil y Comercial.

El DNU reforma más de 120 leyes y busca transformar todos los aspectos económicos y aspira a convertirse en un nuevo pacto social. El Gobierno sabe que tendrá un impacto económico muy profundo esta desregulación tan intensa, mayor que la del gobierno de Carlos Menem.

-En materia de alquileres, las partes podrán pactar los contratos en cualquier moneda extranjera y se prohíbe expresamente a los jueces que conviertan el precio a pesos.

-En trazos generales mantiene la ley de Reforma del Estado aprobada durante el Gobierno de Carlos Menem (Ley 23696), el régimen del transporte y de medicamentos.

-El principio general es que se desregula absolutamente toda la actividad económica y productiva, lo cual traerá aparejado para la Argentina un cambio total de paradigma económico y social.

-Un capítulo está dedicado a la derogación lisa y llana de la ley de cabotaje nacional (19.492 y sus modificatorias) Nacida en 1944 como decreto y bajo cuyo imperio todo el transporte de mercancías sólidas, líquidas o gaseosas con origen y destino en puertos nacionales debe ser realizado por buques argentinos con oficialidad argentina y al menos un 25% del personal subalterno de la misma nacionalidad.

En cuanto se publique, el decreto entrará plenamente en vigencia, ya antes de ser enviado al Congreso. Pero la Constitución establece en el artículo 99 inciso 3 que el Poder Ejecutivo debe enviar igualmente la norma a la Comisión Bicameral, que es parte del Poder Legislativo, para que, luego del trámite de rigor, eventualmente lo apruebe o derogue.

El Gobierno descuenta que el Congreso no será un obstáculo para el decreto, por lo menos para sus ejes centrales. Pero sí está seguro de que deberá lidiar con cientos de impugnaciones judiciales, que son inevitables.

En forma paralela, el Poder Ejecutivo está terminando de pulir varios proyectos de ley que incluyen una Reforma Laboral -algo también se incluye en el DNU-,la Reforma de la Ley de jubilaciones y un nuevo régimen de inversiones, para dar en concesión al sector privado, la construcción de grandes obras que tienen concesiones ya vencidas: obras que van desde el Puerto de Buenos Aires hasta el trazado de la Hidrovía. Por eso, Guillermo Ferraro se reunieron ayer con los empresarios y sindicatos del sector.

Solo los que sean necesarios, porque su contenido no puede ser constitucionalmente volcado al texto de un DNU. Pero todo indica que estarán agrupados en tres paquetes distintos: la reforma impositiva, que necesariamente debe ingresar por Diputados; la reforma electoral, que requiere de una mayoría especial para ser aprobada y un paquete que estará vinculado con la desregulación económica, que será complementario del DNU y que se aprueba por mayoría simple. // Con información de TN

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