“FMI del Bien”: Ahora pide que el ajuste “no caiga sobre los trabajadores”

El director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo valoró los avances del plan económico libertario pero realizó una fuerte advertencia sobre el ajuste fiscal.

Política 27 de marzo de 2024
NOTA 1 FMI

El director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Valdes, valoró el programa económico que está llevando a cabo el gobierno de Javier Milei. El profesor es "impresionante", dijo pero advirtió que "el peso del ajuste no caiga desproporcionadamente sobre las familias trabajadoras".

El funcionario destacó que el plan está enfocado en un ancla fiscal muy fuerte y que busca terminar con el financiamiento del Banco Central al Gobierno y eso se enlaza con políticas apuntadas a bajar la inflación e incrementar las reservas.

Se trata de un fuerte espaldarazo del representante del FMI a la administración Milei, lo que pone en evidencia que la actual gestión está haciendo "los deberes" bien para el organismo.

En su participación en el IEFA Latam Forum, el funcionario del FMI destacó "el progreso impresionante que se está logrando estabilizar la macroeconomía".

En el evento que se realiza en el hotel Four Seasons de la Ciudad de Buenos Aires, destacó: "Se logró superávit fiscal en enero y en febrero por primera vez en más de una década. Las reservas internacionales están en reconstrucción y la inflación cae más rápido de lo esperado".

En otro orden, el responsable del Hemisferio Occidental del FMI estimó que “en Latinoamérica, tras un período de crisis, el crecimiento se está normalizando y hay señales de una incipiente recuperación económica” y consideró que “hay políticas monetarias que se desarrollan con estabilidad y que aseguran el crecimiento”.

Por otro lado, Valdes "puso foco en la herencia que recibió el gobierno actual y dijo que el plan de estampación en ese contexto no es fácil".

Sin embargo, destacó que "es importante mantener los esfuerzos para apoyar a los sectores más vulnerables de la población" en ese camino.

"Hay que evitar que la carga más pesada del ajuste caiga desproporcionadamente sobre las familias de la clase trabajadora”, dijo.

Por último, destacó el compromiso del FMI con las autoridades. "Nos enfocamos en diseñar políticas para restaurar la estabilidad macroeconómica en Argentina", destacó Valdés. Y resaltó la importancia de crear una economía más abierta "que mire al mercado".

 

El rol histórico del FMI

Si las relaciones del FMI con los países de la Periferia son antiguas, es en los años ochenta, tras la emergencia de la crisis de la deuda, cuando aquél les consagra una parte importante de sus actividades y gana en poderío.

En cuanto al Banco Mundial, como se ha visto, su intervención crece en la Periferia desde fines de los sesenta. A partir de principios de los años ochenta, el Banco Mundial y el FMI forman una dupla para administrar la crisis de la deuda y poner en marcha las políticas de ajuste

 En el mismo momento se transforman en los grandes recaudadores de las deudas.  Una paradoja: aunque los objetivos de retorno al crecimiento no se alcanzan nunca de forma duradera, y aunque la inestabilidad financiera se desarrolla parcialmente como consecuencia de las políticas del FMI y del Banco Mundial, estas dos instituciones se refuerzan. A partir de la crisis mexicana de 1994 hay que señalar sin embargo que el FMI tomó preponderancia respecto al Banco Mundial en la definición de las políticas a seguir.

La preeminencia del FMI se confirma también en la crisis asiática de 1997/1998. El papel del Banco Mundial se mantiene en primera línea en lo que concierne a los países más pobres, a las relaciones con las ONGs (para "recuperarlas") y a los programas dirigidos a los más pobres. 

En lo que se refiere a la palabra "ajuste", para los países del Sur la cuestión es saber a qué es necesario ajustarse. Si se admite que la economía mundial no es unitaria sino que está jerarquizada y que los países en desarrollo no pueden imitar simplemente las políticas seguidas antaño por los países industrializados, la respuesta es clara: el ajuste estructural no ofrece realmente perspectiva de desarrollo.   

 

Te puede interesar
Ranking

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email