
Naufragio del asombro: cuando los humanos sirven a la IA y la magia de enseñar y aprender se apagan
Actualidad 25 de septiembre de 2026Hubo un tiempo en que el aula era el último reducto de la lentitud fecunda. Un espacio donde el error no era un fallo en el sistema, sino el primer engranaje del conocimiento, y donde el silencio que seguida a una pregunta difícil no incomodaba, porque se entendía como el peso específico del pensamiento en gestación.














