En apenas unas horas, el fútbol argentino despidió a dos hombres de generaciones distintas y recorridos muy diferentes, unidos por algo que va mucho más allá de un deporte: la capacidad de dejar huella en otros. Miguel Ubaldo Ignomiriello murió a los 99 años. Jorge Horacio Messi, padre y representante de Lionel, a los 68.