
El fin de una ilusión: el Trabajo
Por Jaime Veas Oyarzo.
Aunque, formulada hace décadas atrás, época en la cual los teóricos trataban de vislumbrar las tendencias hacia el siglo XXI, el tema volvió a cobrar nueva relevancia con la irrupción de la IA, primero en un ámbito limitado y luego al alcance del público.
Desde que la tecnología - brazo armado de la Ciencia - comenzó un camino de revolución, aumentaba la cantidad de bienes producidos, disponibles, en menor tiempo (productividad) . La máquina de vapor desplazó el trabajo del artesano, el motor a combustión al carruaje del cochero, la computadora al administrativo. Hoy la IA y la robótica hacen los mismo, desplazar a los numerosos empleos cognitivos y manuales, pero en muchos casos sin posibilidad de reinserción en otros sectores.
Para Rifkin, hemos llegado a un punto tal, donde la economía puede producir mayor cantidad de productos, con fracciones cada vez menores de fuerza laboral humana. El problema no es la abundancia de mercancías, sino que pueden esperar las personas que el sistema deja afuera y no los necesita como trabajadores.
Pero, por qué , esto se acelera ahora, y eso lo podemos ver en las largas filas de aspirantes a un empleo, para cubrir solo un par de vacantes y esto va cada vez más en aumento; Rifkin nos dice que hay tres factores que confirman su predicción:
1) Automatización cognitiva: La IA, no solo reemplaza tareas manuales, rutinarias y repetitivas, sino que además incluye programas , redacta, diseña, diagnostica, para deleite de programadores, gráfica, abogados, docentes, escritores y periodistas.
2) Costos bajo, cercanos al cero: Software, energía renovable, impresiones 3D. Generar una copia adicional tiene un precio ínfimo. Menos gente, más output.
3) Desconexión entre crecimiento y empleo: El PBI sube, pero el empleo formal no lo hace al mismo ritmo, lo que algunos denominan el "Crecimiento sin empleo", este razonamiento llevado al extremo lleva a la afirmación que algunos países son aptos para producir, mientras que otros solo deban ser consumidores, pero el pequeño detalle es que para consumir se debe contar con un empleo, para tener el dinero para adquirir bienes... y esto se logra, hasta ahora con un trabajo.
Consecuencias: Si el trabajo remunerado deja de ser el eje de la vida social y económica, se entra en crisis:
a) El ingreso: sin salario es hasta ahora dificultoso para acceder al consumo.
b) La identidad: Gran parte de nuestra autoestima viene del " que hacemos", cual es nuestra ocupación...sin una respuesta a eso, hay un vacío.
c) La cohesión social: El trabajo hasta acá ha sido un organizador del tiempo, creado vínculos, proyectos de vida, emprendimientos colaborativos...
Más adelante, agrega Rifkin que la propuesta frente a esta situación no es prohibir la tecnología, sino redistribuir el tiempo y el valor, estimulando actividades en el "Tercer sector" no lucrativo: cultura, educación, cuidados, medio ambiente, arte, comunidad, actividades de difícil automatización y de esta manera reconstruir el dañado tejido social. No es crear una utopía, el imperativo es evitar una sociedad para pocos, dividida donde pocos disponen de ingresos y una gran parte son excluidos y hasta marginados de la vida en sociedad, lo cual es terrible, dejar al margen, es despojarlo de todo.
Que cambió después de 30 años:
a) Surgimiento de nuevos empleos con base en datos, IA, energía limpia.
b) Se requieren cada vez más y cambiantes habilidades, destrezas, competencias frente a los nuevos empleos y en forma paralela, van desapareciendo los empleos tradicionales, sin dar tiempo a las personas a su adaptación.
c) Aumentan los trabajos fragmentados, sin protección social, discontínuos, sin identidad personal o colectiva.
La discusión hoy: entre los Tecno optimistas, que postulan la creación de nuevos empleos para hacer frente a esta problemática, en parte los asiste la razón, pero... no será para todos, algunos quedarán afuera. Para los Redistribucionistas, presentan como alternativa un Ingreso Básico Universal e instalar el valor del trabajo no comercial - Tercer sector - para darle valor social no solo a lo económico.
Para Rifkin el trabajo no va a desaparecer en poco tiempo, sino que dejó de ser un eje organizador y centro de la sociedad, pero nuestro deber es buscar y encontrar ese centro de la sociedad, de no intentarlo se producirá un enorme vacío que llevará a la desigualdad, provocará resentimiento, desaparecerá el nosotros y será reemplazado por "ellos" antesala a la polarización, pasando de la concordia a la discordia.
El fín del trabajo no es la culminación de la actividad humana, es el final de la ilusión que el mercado laboral por si mismo - "la mano invisible" de Adam Smith - y por la bondad y altruismo del sistema se puede autorregular y otorgarle un sentido y posibilitar el sustento a todos.
Otro pensador F. Scott Fitzgerald, dejó esta frase:
La prueba de una inteligencia de primera clase consiste en la habilidad para retener en la mente dos ideas opuestas, al mismo tiempo, y seguir conservando la aptitud para funcionar. Uno debería... ser capaz de ver las cosas como desesperanzadas y sin embargo, estar determinado a hacerlas de otra manera.



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