El Observatorio de Indicadores Socioeconómicos de la UCALP señaló que 232.000 personas viven en asentamientos

El dato corresponde al informe 2023-2024 que arrojó alarmantes cifras sobre la situación de los barrios precarios en la región del Gran La Plata. En total hay 262 asentamientos con 409.401 personas en situación de pobreza.

Región 16 de mayo de 2024
72644c17-2506-45a2-b119-acf5b69a81a6

Por Valentín Cueto

 

El Observatorio de Indicadores Socioeconómicos de la Universidad Católica de La Plata (UCALP) presentó ayer el sexto informe del Indicador de Integración y Desarrollo del Gran La Plata 2023/2024. La actividad contó con la participación del Arzobispo de la ciudad, monseñor Garbiel Mestre, el director ejecutivo del observatorio, Rodrigo Martín, y la rectora de la mencionada casa de estudios, Rita Gajate.

El informe arrojó como resultado que de una población de 938.000 habitantes del Gran La Plata, 409.000 están por debajo de la línea de pobreza y, de estos, 232.000 habitan en barrios precarios. Además, hay 37.000 niños y niñas de 0 a 9 años: 35.000 adolescentes de 10 a 18 años y 27.000 adultos mayores que viven en condiciones precarias dentro de las barriadas. De la muestra se desprende además que 9 de cada 10 viviendas no tienen acceso a cloacas, 7 de cada 10 no tiene acceso seguro a la energía, 6 de cada 10 no tiene acceso a agua potable ni a calles interiores pavimentadas. 

El Arzobispo fue el encargado de iniciar la presentación, destacando el esfuerzo de la universidad por “trabajar y estar en el territorio” a través de las extensiones de la institución académica. Mestre resaltó el lema del observatorio: “Medir para generar acción” y remarcó que “es realmente todo un programa, no es quedarse en lo abstracto de los números, sino una motivación para generar acción, que fue el primer mensaje a los pobres del Papa Francisco hace seis años atrás”. Seguidamente aclaró que los datos publicados “no son en contra de nadie, sino a favor de todos” y que no tienen “ningún matiz político o partidario, sino que están claramente en orden al bien común”, afirmó.

A su vez, ponderó la perspectiva “humanizante” del trabajo llevado a cabo por el Observatorio, “que no se queda en los fríos números de la realidad sino que busca esto que la Iglesia tiene que ser que es experta en humanidad, no solamente para los católicos sino para cualquier persona”.

Por su parte, Gajate explicó a los presentes cuál es el objetivo del Observatorio, “Tenemos muy claro la idea de la investigación en las ciencias duras. Pero un observatorio socioeconómico es un poco más complejo de mirar. Trabajamos con microscopios, pero son las miradas de los investigadores. Lo que ponemos debajo del microscopio es parte de la realidad”. 

“Siempre hay un recorte, un observable, sobre el cual el científico social mira y trata de entender el comportamiento de ese sujeto para construir conocimiento, que es uno de los pilares de la Universidad”, sostuvo la rectora. 

En ese sentido, agregó que la tarea del Observatorio, “nos lleva a pensar en una investigación-acción, no una investigación pura y abstracta, sino una que llega a los actores que llegan a tomar decisiones” y agradeció la presencia de distintos “representantes de las instituciones vivas de nuestra región”. Gajate reconoció que pese a la preocupación que despiertan los datos, “lo que celebramos es la apertura de la comunidad a recibir el dato y que sabemos que la misma comunidad lo va a trabajar”, concluyó. 

 

Granito de arena para mejorar

 

Martín fue el encargado de explicar los resultados de la investigación, admitiendo que espera que “este granito de arena que hace el Observatorio, la Universidad Católica y el Arzobispado, sirva para mejorar la calidad de vida y la vulnerabilidad que tienen tantas personas de nuestro pueblo”. El director ejecutivo del organismo de la UCALP explicó que en los anteriores informes se pasaron por distintas etapas, siendo la primera un “sinceramiento” de la cantidad de barrios que hay en la región sin registrar, “hoy me llaman para preguntarme por la situación y saben dónde están, cuántos son, hay datos georreferenciados”; lo que permite además que ante una situación de crisis los distintos actores de la sociedad “tienen la posibilidad de hacer un vínculo barrial que es una red mucho más fuerte que hace que sepa cada una de las personas cuáles son los barrios que tienen cerca o necesidades”. 

Otra etapa en el trabajo del Observatorio fue la referida al uso de “nuevas tecnologías”, que permitieron mejorar las cartografías, los puntos de muestras y las formas de llegar a los barrios utilizando métodos de georreferenciación, mapeos, “todo esto con apoyo de distintas instituciones como el Colegio de Agrimensores de la Provincia de Buenos Aires, o Catastros de ARBA. Siempre abriéndonos y mostrando humildemente que necesitábamos crecer y usando todas las herramientas que nos podían facilitar”.

Martín relató que tras la pandemia (de Coronavirus) las desigualdades de base “se profundizaron más”, lo que abrió una nueva etapa que llamaron “Profundización y Desigualdades”. 

 

 

“Datos que duelen”

 

En exclusiva con Capital 24, monseñor Mestre reconoció que los indicadores del informe, “son datos que duelen”, pero que  “hay una esperanza de que nos permitan trabajar en conjunto en la perspectiva del encuentro y la amistad social, a la que nos invita el Papa Francisco, más allá de las diferentes miradas para poder favorecer que los descartados y los excluidos que son en definitiva los que fueron de alguna manera el eje de los datos más duros del indicador, dejen de serlo para tener las mismas posibilidades que todos de crecer en dignidad que es en definitiva lo que está en juego”, subrayó. 

Sobre la situación de los jóvenes, el Arzobispo platense retomó la perspectiva del sentido que utiliza el Observatorio, “es un poco el sentido de la vida. Cómo a veces las situaciones de tanta precariedad que se viven en algunos sectores de nuestra sociedad, sumado al tema del consumo problemático, la ludopatía, van minando de alguna forma el sentido de la vida y eso hace que no haya un horizonte de futuro” y resaltó que “como sociedad todos tenemos que sentirnos responsables. Yo no soy responsable directo pero me siento co responsable como pastor de la Iglesia Católica de decir ‘algo tengo que hacer, tengo que colaborar’”. 

El Arzobispo platense también consideró el rol de la economía popular para abordar la situación de desocupación, “el trabajo ordena la vida, entonces la economía popular bien planteada y llevada adelante, es un ordenador de la vida”.

“La economía popular genera mucha dignidad”, manifestó. 

 

 

Ventajas de la región

 

Consultado por Capital 24 y otros medios, Martín valoró las herramientas que dispone la región para hacer frente a la situación: “Tenemos la gran ventaja de tener universidades reconocidas a nivel internacional, al igual que la ciencia. Tenemos poderes de decisión política sumamente importantes. Tenemos  un montón de formas de empezar a armar este poliedro, esta red, y empezar a trabajar sobre objetivos constantes y comunes porque, si bien es un dato que está creciendo la pobreza y lo vemos, tenemos que ver cómo hacemos con esta red para poder empezar a contener y revertir este efecto pensando contención hacia la familia, en nuevos trabajos y de calidad, en el tratamiento de las ludopatías que generan las tecnologías, en los problemas de las drogas que afectan a tantos niños y adolescentes”, consideró. 

Respecto a la posibilidad de reubicación de la población vulnerable, remarcó que “es necesaria”. 

“Lo que pasa es que hay que hacerlo con mucho cuidado en términos sociales porque no hay que romper los tejidos sociales que tienen”, advirtió. 

Te puede interesar
16

Despidos en Nación con más repercusiones en La Plata

Región 08 de abril de 2024

A la lista de los organismos con sede en nuestra ciudad afectados por los recortes de personal en el Estado Nacional, se sumó el día viernes la delegación del ministerio de Justicia de la Nación que funciona en Avenida 13 entre 34 y 35.

16

Inundarse, seguir sin luz y secar el auto: problemas que dejó el temporal

Región 22 de marzo de 2024

En la mañana de ayer, la empresa distribuidora de energía eléctrica EDELAP reportó que todavía se encontraba trabajando en zonas como Diagonal 79 y 56, como también calle 49 entre 9 y 10 para garantizar el retorno del suministro. A su vez, los vecinos de una zona de la ciudad se vieron obligados a encontrar estrategias para convivir con más de 48 horas sin luz.

Ranking

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email